El budismo es tanto una religión como una doctrina filosófica y espiritual no teísta, es decir, que no plantea la existencia de un dios o un creador específico.

Fuente: www.swedishnomad.com

Es la cuarta religión más practicante en el mundo, la mayoría de sus devotos son asiáticos y no tienen un libro universal en el cual basarse, como la Biblia cristiana, el Corán islámico o la Torah judía. Descubre más curiosidades como estas en el siguiente artículo:

1. Se originó cuando Siddharta Gautama alcanzó la iluminación

El budismo consiste, básicamente, en las enseñanzas de Siddharta Gautama, que nació en el año 623 a.C. Nació siendo príncipe, pero realizó una larga búsqueda espiritual para encontrar la felicidad y acabar con el sufrimiento. Tras muchos intentos y distintas vías, por fin encontró la iluminación bajo el árbol de Bodhi. Tras su iluminación, empezó a enseñar a otros y así comenzaron las enseñanzas del budismo.

2. Los budistas no creen en un dios

Puede que este sea uno de los datos curiosos del budismo más interesantes. No siguen a un dios y no hay nadie a quien adorar.

3. Un Buda es una persona que ha alcanzado la iluminación

Mucha gente cree que Buda es una persona, pero es una interpretación equivocada. Cualquiera puede ser un Buda, porque esta palabra se refiere a una persona que ha alcanzado el Nirvana o estado de iluminación.

Siddharta Gautama fue el primer Buda, pero después ha habido varios Budas más. Esa es una de las razones por las que las caras de las estatuas de Buda son diferentes. Además de Siddharta Gautama, un Buda que se ha hecho especialmente famoso es el Buda Sonriente, del que se dice que fue un monje chino de nombre Ch’i-t’zu.

4. Hay varias escuelas de budismo

Al principio había solo una escuela, la de Siddharta Gautama. Pero, con el tiempo y a medida que las enseñanzas se expandían a otros países, se crearon varias ramas, y los textos y las lecciones antiguas se interpretaron de maneras diferentes. Las tres escuelas principales del budismo son Theravada, Mahayana y Vajrayana. 

5. Las monjas y monjes budistas se afeitan la cabeza

En el Pali Vinaya-Pitaka está escrito que el pelo se debe rapar cuando alcanza el largo de dos dedos o cada dos meses. Es un gesto simbólico que demuestra que el monje o la monja está preparado para comprometerse y dejar atrás el pasado. También es una manera de alejar la vanidad.

Sin embargo, no es un ritual obligatorio para alcanzar la iluminación. De hecho, hay fuentes que indican que Siddharta Gautama tenía pelo, al menos de vez en cuando.

6. Se dice que el sufrimiento es inevitable

El budismo enseña que la vida está llena de sufrimiento. De hecho, Buda llegó a decir que el sufrimiento es inevitable. Aun así, al final encontró una manera de evitarlo siguiendo el Noble Camino Óctuple.

A veces te enfrentarás al sufrimiento, pero, según las enseñanzas, este camino lo minimizará hasta que alcances el Nirvana.

7. Sigue la rueda del dharma

La rueda del dharma representa el Noble Camino Óctuple, que está formado por los siguientes elementos: visión correcta, determinación correcta, acción correcta, modo de vida correcto, habla correcta, esfuerzo correcto, consciencia del momento correcta, y concentración correcta.

Así es como debe actuar un buen budista para evitar el sufrimiento todo lo posible. Eso también asegura que la concentración esté en alcanzar la iluminación.

8. Cada persona es responsable de su propia iluminación

Según las enseñanzas, no hay un salvador como Jesucristo para el cristianismo o el Mesías para el judaísmo. Mantener un buen karma y trabajar para alcanzar la iluminación es una cuestión individual. Nadie más te puede convertir en un Buda, es algo que solo puedes conseguir por ti mismo.

9. La meditación es una parte importante de la enseñanza

Buda alcanzó la iluminación tras una larga meditación bajo el árbol Bodhi en Bodh Gaya. La meditación es muy importante y todos los monjes tienen que practicarla varias veces al día. Esta es otra de las curiosidades del budismo.

10. Los budistas creen en el karma

El karma es la creencia de que todo acto tiene una consecuencia en la vida. No se sabe cuándo, pero una intención verdaderamente buena recibirá buen karma, y cualquier acto cruel recibirá mal karma.